Decálogo del buen amo de perros

"Yo, el perro, tu fiel amigo, te ruego que leas

y observes este decálogo.”

 

 

1. Dame, sobre todo, tu cariño; lo que necesito más que cualquier otra cosa; soy muy sentimental, siento dolor, tristeza, soledad como tú. A mi me encanta compania. Tú eres mi tropa, aunque prefiero también vivir junto con otros perros porque somos animales muy sociales!!!!!!!!!!!!!!

 

2. No me tengas atado: no soy cautivo! No me gusta estar atado ni encerrado en una perrera. Así tampoco puedo defender nuestro hogar. Puedes mantenerme bajo control levantando una valla fuerte y segura en tu solar. Necesito mucha salida para moverme cada día!!!!!!!!!!!

 

3. Permíteme hacer ejercicio: necesito correr porque, como tú sabes, desciendo del lobo; por eso llévame a un patio amplio adonde pueda jugar sin peligro, déjame jugar juntos con otros perros como niños juegan con otros niños. Hace falta que aprendo llevarme bien con otros.

4. Proporcióname buena alimentación: basta un plato abundante una vez por día, cuando soy perro adulto, comida para perros no para hombres y, por supuesto, nunca debe faltarme el agua.

5. Arréglame un lugar abrigado para dormir: Me gusta tener mi sitio donde pueda protegerme cuando llueve o hace frío. Una manta o una alfombra me apetecen mucho. Pero prefiero vivir junto contigo en la casa si me dejas, no quiero estar solo.

 

6. No me dejes nunca en la calle solo: no quiero morir en la perrera municipal ni bajo las ruedas de un coche; cierra tu propiedad con una buena reja. Dame un chip y una placeta con mi nombre y tu número de teléfono sin embargo me pierdas.


7. Cuida mi salud: llévame al veterinario cuando me notes dolorido, resfriado o triste; vacúname contra la rabia, el moquillo, el parvo virus, desparasítame. Cepíllame en vez de bañarme o, si me bañas, sécame bien, pues la humedad me perjudica.

8. Enséñame a obedecerte y ayudarte: me gusta aprender y demostrarte mí inteligencia; pero hazlo con paciencia y cariño, nunca con golpes o a gritos. Pero quiero saber me posición en nuestra tropa, que es tu familia.

9. Trátame con justicia y respeto: no descargues en mi tu mal genio ni me hagas pagar culpas ajenas; trata de comprenderme particularmente mi idioma, aunque a veces te cueste: Por si acaso muerdo no es porque soy malo, quizás no has entendido o lo hago por miedo o es un malentendido.

10. No me abandones jamás: sé tan leal conmigo como yo lo soy contigo; si algún motivo insuperable te obliga a separarte de mí, busca nuevo hogar para me. No echarme a la calle o en la perrera municipal donde me mataran después tres semanas. ¡Trátame como te gustaría que los otros te traten!